En una noche de
invierno
dormido en mi habitación,
soñaba que yo era un cohete,
en plena navegación.
Miré a mi izquierda
¡Era ella!
la tutora de mi escuela.
Iba vestida de estrella.
Y vi a mis compañeros
disfrazados de marcianos
con unas grandes antenas
y verdes de pies y manos.
Mi escuela, no era una escuela,
era una constelación.
Yo creo que por la forma
pudiera ser la de Orión.
Todos juntos nos unimos
en una danza estelar
y mucho nos divertimos
en el Carnaval del C.R.A.
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