ENTREVISTA
NIÑOS:
Don
Miguel, ¿cómo usted por estas tierras?
CERVANTES:
Pues porque, cuando yo escribí “El Quijote”,
estaba tan ocupado, que juré que con el tiempo peregrinaría
a Santiago. Y viniendo por el camino como peregrino armado, me encontré
con un pastor que cuidaba su rebaño. Invitome aquí
a su casa y en Villamuñío estamos, visitando aquesta
escuela y estos niños tan lozanos.
NIÑOS:
Muchas gracias, don Miguel, los alumnos de esta escuela emocionados
estamos. Nos gustaría saber qué opina de estas guerras
en las que estamos.
CERVANTES:
De estas guerras tan guerreras, poco bueno y mucho malo, me recuerdan
años mozos que yo pasé luchando. Precisamente por
eso, recomiendo a los dos bandos que se dejen de peleas y conversen
como hermanos. No vaya a ser que les pase lo que me pasó
a mí en Lepanto. ¡Ay qué batalla aquella! ¡Casi
me arrancan el brazo!
NIÑOS:
Usted es conocido por su obra “El Ingenioso Hidalgo don Quijote
de la Mancha”. ¿Qué le gustaría decirnos
de su obra?
CERVANTES:Aunque
no eran buenos tiempos cuando yo empecé el trabajo, siempre
quise que esta historia deleitara por su encanto, sin importar quién
fuera el que leyera estos párrafos.
Y puedo decir ahora, cuando el tiempo ya ha pasado, que mi satisfacción
es plena por saber que pobres, ricos, sabios, necios, jóvenes
y ancianos han leído mis palabras con interés y entusiasmo.
¡Nunca es tarde, niños míos, si algún
día se consigue lo que se había soñado!
NIÑOS:
Muchas gracias, don Miguel, por habernos visitado. Los niños
de esta escuela muy contentos nos hayamos de que tan ilustre escritor
con nosotros haya hablado.